domingo, 23 de septiembre de 2007

Las Cadenas en Internet.

(Cual "Club de la Comedia" o ex"SCA" me dispongo a presentaros mi monólogo)

¿Quienes de ustedes tiene mail?

¿Quienes conocen las cadenas viajantes?

¿Cuántos de nosotros abrimos aquellas molestosas cadenas que viajan por la red?

Si, aunque no lo creamos es un hecho más que inevitable. Siempre que revisamos nuestro correo aparece la tan indeseable cadenita de chistes, curiosidades, invenciones estúpidas o maldiciones amorosas. Y aunque no queramos abrirla la abrimos igual, porque como siempre, la curiosidad mató a la flaka y termina abriendo las benditas cadenas con presentación en power point. Pero resulta que con todos los programas para bajar música que ha bajado (valga la redundancia) de internet, su pc está tan lleno de virus como un hospital público en pleno invierno, y al abrir aquella presentación el computador colapsa como un loco frente a la camisa de fuerza. El computador se pega eternamente y ni siquiera el Ctrl+Alt+Supr (Administrador de Tareas) Finalizar tarea, finalizar tarea, finalizar tarea; lo detiene!!. Finalmente cuando el pc comienza a andar a duras penas en forma normal y ya te haz olvidado de aquel problema cadenoso, de pronto tu pantalla se va a negro y comienza por fin la presentación de colores chulos y chillones que ha sido la inspiración de algún ocioso, bien ocioso. Como ya haz visto aquella cadena una infinidad de veces, pasas las diapositibas tan rápido como si fuesen las cartas del solitario. Si encuentras algo interesantes, cosa muy extraña, lo lees. Claro que muy rápidamente, sobre todo si estás en un ciber. ¿Quien alguna vez no se ha reído de aquellos pasteles que abren las cadenas?. Ja!, pero cuando nos toca a nosotros disimulamos al máximo, y las abrimos a toda costa, porque por último, será un tema de conversación que se puede dar en algún momento de la vida. Lo peor de todo es que a pesar de ser seres inteligentes, que discriminamos lo bueno de lo malo, lo entrete de lo fome, las reenviamos!. Por favor!. Nadie puede enviar una cadena que te entrega maldición gitana en el amor si no lo envías en 1 segundo a 34346378463984374 personas!!!. Por favor.

Cuando recibas una cadena, piensa dos veces antes de leer y reenviar. Hay alguien detrás de aquel enter que puede morir con aquella sentencia de muerte.

(Bastante fome.. es lo que hay)

martes, 11 de septiembre de 2007

PSU

miércoles, 22 de agosto de 2007

...[...Depresión Inducida...]...

...¿A cuanto llega la estupidez humana?...

Vivir.. que es vivir..


Un día te conocí.. te conocí pensando que nunca te hablaría, pero sucedió. Hablamos y desde ese entonces no dejamos de estar contactados. Entendías a la perfección lo que me pasaba y tratabas siempre de hacerme reír. Recuerdo perfectamente todo lo que hablábamos, y aunque fueron estupideces para ambos tenían sentido. Me hiciste feliz, me hiziste volar, me hiziste soñar y desear no despertar, desear no ver la luz del sol, sólo para estar junto a ti en la luna. Que juego tan infantil.
Cada tarde junto a la fuente era razón para permanecer largo tiempo con una sonrisa en mis labios y con las ganas suficientes de enfrentar al mundo, aunque dentro de mi supiera que todo estaba mal.
Me entregaste lo que necesité.. y a la vez yo fui la persona más sincera del mundo.. Te hablé con la verdad, te dije "te quiero" mirándote a los ojos.. ¿Pero que sucedió?

Ese día llegaste con la facultad de destruir. No lo supe cuando te vi, lo sé ahora que ya no te veo ni te veré.
Llegaste para matar. Tenías aquella bala escondida entre tus labios, esperando el momento preciso de lanzarla.
Me miraste, preguntaste.. pero no tenía sentido. Sabías perfectamente lo que tenías que hacer.
Estúpidamente yo seguí hablando la verdad, siendo sincera hasta el último momento en que mi cuerpo respondió a mis órdenes, hasta el último respiro voluntario, hasta la última gota de sangre que recibió mi corazón.

Tu cara sin expresión fue la primera señal. Mientras las malditas lágrimas llenaban mi ropa, tu en frente de mi como una figura de mármol, estática, que sólo habla como una grabación, decías palabras que jamás pensé que saldrían de tu boca.
Me ofreciste ir al parque. Ese parque que nos vió abrazados por primera vez. Aquel que había dejado en mi memoria uno de los recuerdos más alegres. Pero como tu mente ya no pensaba como antes, decidiste matar aquel recuerdo y dejar en su lugar al más horrible.
Mientras caminábamos pisaste las hojas como si fuesen la nada... pero dentro de mi, cada crujir, cada hoja que rompías sin piedad era parte de la felicidad que estabas dispuesto a destruir en un momento.
Llegamos y te sentaste. Yo de pie sólo te miré.
No podía creer lo que estaba pasando...
Me miraste por última vez. Te rogué que me dijeras la verdad.
El silencio nunca fue tan obscuro y placentero a la vez. A ratos sentía que no esucharte era mejor que soportar todo eso.
Tus manos sobre el pasto fueron la señal de que venía lo peor.
Comenzaste con cosas que ya había olvidado. Quizás habías practicado muchas veces como decirme eso. En ese momento lanzaste la bala. Aquella que mantuviste en secreto. Aquella que según tu era la verdad. Aquella espina que me atravesó y me dejó sin alma.
En ese momento me mataste. Me abriste por completa. Tomaste mi corazón, que aún latía, latía porque yo aún quería vivir, pero en ese momento terminó mi deseo. Lo tomaste y lo lanzaste al piso. Lo lanzaste como un niño le lanza una rama a su perro para que vaya en busca de ella. Lo lanzaste con todas tus fuerzas, pero antes de soltarlo lo rasgaste con palabras, lo asesinaste por completo.
Cuando cayó fue aplastado y tu lo olvidaste para siempre.
Mi cuerpo muerto comenzó a tiritar y las lágrimas ya lo inundaban todo.

Así es. Me mataste. Me mataste de la forma más horrible. Me hiziste no desear la vida. Y ahora tu sigues con la tuya, mientras yo deseo la muerte. Aunque en realidad no es cierto, porque ya no tengo vida, ya lograste matar en mi todo lo que pude sentir. Toda esa capacidad de querer, gracias a ti, ya no existe.

Gracias... Gracias por matarme y hacerme sentir el sabor de mi sangre..





*

lunes, 19 de marzo de 2007

... "Transanfiasco"... o... Transantiago XXX, sólo para adultos...

¿Es que no se dan cuenta?..
Esto va más allá de la comodidad, más allá de si tu "aura" necesita un metro cuadrado para existir.. Basta!
Bueno.. comienzo..
Quizás nunca hubiese conocido la realidad que muchos chilenos deben vivir día a día, pero la verdad es que el auto de mi padre sufrió algunos desperfectos técnicos y nos avandonó durante 4 días.. tiempo suficiente para conocer el "maestro y maravilloso plan transantiago", lo que todos los capitalinos estábamos esperando!.. claro!.. ¿quien no quiere sentirse como sardina en el metro?..
Fueron mañanas de desconcierto.. Jamás se me pasó por la mente que teniendo ganas de viajar, de subir al transporte público para llegar a mi deseado destino, el que fuese, iba a estar parada en la puerta de un vagón de metro sin poder pisar, siquiera, el borde de dicho vagón..

Eran casi las 7:15 de un día viernes.. deseaba llegar a tiempo... Primero, el bendito "bus local", ese de color chillón.. como si nos fuésemos a perder.. ¿Que acaso no saben que todos necesitan llegar a sus trabajos?, aunque hubiesen sido negros la gente los hubiese visto.. es que hoy en día el trabajo es la fuente de ingreso.. la fuente de los sueños.. y por lo cual es claramente necesario presentarse cada mañana.. marcar tarjeta y hacer la vida rutinaria de siempre...
Me subí tranquilamente al bus local... esperando llegar al metro... mi opción de transporte.. Desde la superficie no se puede identificar la cantidad de atochamientos subterráneos.. claramente... Bajé rápidamente las escaleras... Oh!.. grande fue mi sorpresa.. un metro abultado de gente me esperaba.. llegué hasta el andén.. el esperado andén que te cobija mientras eres parte de la masa que aguarda a contra-reloj por el tren subterráneo que se ha presentado como la opción "confiable" para llegar a tiempo, a cambio de indignidad, claro está...
Parada allí, (entre caras desconocidas que mostraban clara preocupación, quien sabe por que.. cada cual con su propio afán) el tiempo se iba entre nubes de calor que te desesperan y te hacen pensar que tu chaleco está de más...
Aguardaba con paciencia, ya no queda de otra.. Llegó el esperado tren.. y al abrirse las puertas, ni una sola alma bajó del vagón!!!!.. ¿que debía hacer?, el tiempo no estaba a mi favor, y las ganas de salir de ahí se intensificaban a cada milisegundo.. estupefacta por la imagen que atravesaba mis ojos, decidí no subir y esperar el siguiente metro.. Llegó, quizás 1 minuto después.. no lo sé, sólo sentí que fue mucho tiempo.. la imagen era peor!.. pero esta vez no dudé y me hice parte del tumulto interno de gente y del calor reinante en un espacio reducido... ¿Cómo entré? aún me lo pregunto.. y es que las ganas de llegar a tiempo son más grandes que la conciencia que te dice que ya no cabe nadie más dentro del tren..
Fue horrible!.. indescriptible!... lo peor de todo es salir!... la presión que se logra!!!!....
Mientras estaba dentro... mientras deseaba con toda mi alma llegar a la bendita estación de destino y mientras el poco aire lograba llevar oxígeno a mi cerebro pensaba en mi... en las demás personas que estaban allí... teniendo que soportar estar en 30 cm cuadrados... mas que inhumano.. es indigno...
Bueno.. y ¿Que pasa con la gente en silla de ruedas? que le cuesta un mundo encontrar trabajo.. ¿Y si llega tarde?.. ¿Despido?... y las embarazadas??... y los niños??
Quizás el transporte ha pasado a ser XXX... o como dice mi papá, "SÓLO PARA ADULTOS".