lunes, 19 de marzo de 2007

... "Transanfiasco"... o... Transantiago XXX, sólo para adultos...

¿Es que no se dan cuenta?..
Esto va más allá de la comodidad, más allá de si tu "aura" necesita un metro cuadrado para existir.. Basta!
Bueno.. comienzo..
Quizás nunca hubiese conocido la realidad que muchos chilenos deben vivir día a día, pero la verdad es que el auto de mi padre sufrió algunos desperfectos técnicos y nos avandonó durante 4 días.. tiempo suficiente para conocer el "maestro y maravilloso plan transantiago", lo que todos los capitalinos estábamos esperando!.. claro!.. ¿quien no quiere sentirse como sardina en el metro?..
Fueron mañanas de desconcierto.. Jamás se me pasó por la mente que teniendo ganas de viajar, de subir al transporte público para llegar a mi deseado destino, el que fuese, iba a estar parada en la puerta de un vagón de metro sin poder pisar, siquiera, el borde de dicho vagón..

Eran casi las 7:15 de un día viernes.. deseaba llegar a tiempo... Primero, el bendito "bus local", ese de color chillón.. como si nos fuésemos a perder.. ¿Que acaso no saben que todos necesitan llegar a sus trabajos?, aunque hubiesen sido negros la gente los hubiese visto.. es que hoy en día el trabajo es la fuente de ingreso.. la fuente de los sueños.. y por lo cual es claramente necesario presentarse cada mañana.. marcar tarjeta y hacer la vida rutinaria de siempre...
Me subí tranquilamente al bus local... esperando llegar al metro... mi opción de transporte.. Desde la superficie no se puede identificar la cantidad de atochamientos subterráneos.. claramente... Bajé rápidamente las escaleras... Oh!.. grande fue mi sorpresa.. un metro abultado de gente me esperaba.. llegué hasta el andén.. el esperado andén que te cobija mientras eres parte de la masa que aguarda a contra-reloj por el tren subterráneo que se ha presentado como la opción "confiable" para llegar a tiempo, a cambio de indignidad, claro está...
Parada allí, (entre caras desconocidas que mostraban clara preocupación, quien sabe por que.. cada cual con su propio afán) el tiempo se iba entre nubes de calor que te desesperan y te hacen pensar que tu chaleco está de más...
Aguardaba con paciencia, ya no queda de otra.. Llegó el esperado tren.. y al abrirse las puertas, ni una sola alma bajó del vagón!!!!.. ¿que debía hacer?, el tiempo no estaba a mi favor, y las ganas de salir de ahí se intensificaban a cada milisegundo.. estupefacta por la imagen que atravesaba mis ojos, decidí no subir y esperar el siguiente metro.. Llegó, quizás 1 minuto después.. no lo sé, sólo sentí que fue mucho tiempo.. la imagen era peor!.. pero esta vez no dudé y me hice parte del tumulto interno de gente y del calor reinante en un espacio reducido... ¿Cómo entré? aún me lo pregunto.. y es que las ganas de llegar a tiempo son más grandes que la conciencia que te dice que ya no cabe nadie más dentro del tren..
Fue horrible!.. indescriptible!... lo peor de todo es salir!... la presión que se logra!!!!....
Mientras estaba dentro... mientras deseaba con toda mi alma llegar a la bendita estación de destino y mientras el poco aire lograba llevar oxígeno a mi cerebro pensaba en mi... en las demás personas que estaban allí... teniendo que soportar estar en 30 cm cuadrados... mas que inhumano.. es indigno...
Bueno.. y ¿Que pasa con la gente en silla de ruedas? que le cuesta un mundo encontrar trabajo.. ¿Y si llega tarde?.. ¿Despido?... y las embarazadas??... y los niños??
Quizás el transporte ha pasado a ser XXX... o como dice mi papá, "SÓLO PARA ADULTOS".